El 4 de febrero es un día para recordar que el cáncer es una enfermedad que afecta a millones de familias en todo el mundo, pero que también es posible prevenirla y curarla en muchos casos. Es importante llevar una vida saludable, hacer chequeos médicos regulares y apoyar a quienes están en tratamiento. La investigación científica avanza cada día para encontrar curas más efectivas.